martes, 28 de octubre de 2014

El pensamiento positivo siempre ayuda?


Gabriele Atingen profesora en psicología en la Universidad de Nueva York y la Universidad de Hamburgo (autora de Re-pensando el pensamiento positivo: Dentro de la Nueva Ciencia de Motivación); escribe un artículo para el Harvard Business Review titulado “Pon un alto a ser tan positivo”.   En el establece que en base a estudios hechos por ella y sus colegas durante las últimas dos décadas han encontrado que aquellas personas que han adoptado este pensamiento positivo como la forma en que llevan sus vidas han logrado los mismos progresos en lograr sus objetivos que aquellos que no.



Su aportación no termina ahí, ya que aquellos que toman uno u otro camino, es decir aquellos que viven desalentados por cualquier obstáculo al que se enfrentan en la consecución de sus retos o aquellos que ven siempre algo positivo al lograr o no sus retos, logran resultados parecidos,por lo que propone una herramienta de contraste mental llamada DROP (o WOOP por sus siglas en ingles); Deseo, Resultados, Obstáculos, Plan. 

Te muestro como funciona: Encuentra un lugar tranquilo donde no puedas ser molestado, apaga todos tus aparatos, y cierra tus ojos.  Nombra un deseo que es alcanzable y realista para ti – por ejemplo, obtener un nuevo cliente.  Después imagina por algunos minutos que pasaría si ese deseo se hace realidad, deja que las imágenes vuelen libremente por tu mente.  A continuación cambia las cosas.  Identifica el mayor obstáculo dentro de ti y que se interpone en el camino, e imagínatelo por algunos minutos.  Ahora planifica: si enfrento el obstáculo X, tomare la acción efectiva Y en respuesta.

Drop es simple, fácil y sin mucho costo – tanto así que podrás pensar que no funciona.

Por qué funciona?  Porque en el proceso ayuda a las personas a entender que sus deseos son alcanzables, dando la energía y dirección necesaria,  aumentando su compromiso y empujándolos a actuar,  o los ayuda a visualizar aquellos deseos que no son realistas en el momento, llevándolos a desengancharse y liberándolos de ellos para perseguir otras metas más prometedoras.

A pesar de que el pensamiento positivo se siente bien en el momento, a menudo conlleva una falsa promesa.  Solo cuando esta emparejada con una visión clara de los posibles obstáculos podrá producir resultados deseados constantemente.

Dentro de mis platica y talleres suelo comentar que en la actualidad a todo resultado no deseado se le llama: área de oportunidad; de un de repente los problemas se han esfumado, pero para que esto sea real debemos primero reconocer que existe esa situación, inmediatamente trabajar en resolverla, ya que si no, esto no será más que un problema, que estaremos arrastrando, al reconocer y actuar en consecuencia, entonces y solo entonces será considerada un área de oportunidad.

En el momento que podemos utilizar efectivamente nuestras habilidades motrices, intelectuales y emocionales podemos ver una fotografía panorámica de nuestras actitudes y acciones con las que enfrentamos nuestra vida.


Usar nuestras estrategias personales de manera equilibrada nos ayudara a ser más efectivos, saber en qué momento aplicarlas es importante, por ello debemos conocerlas para poder ser mejores en todos los aspectos de nuestra vida.

Sergio Madrigal
Estratega de Efectividad Personal

lunes, 20 de octubre de 2014

Para ser emprendedor exitoso no solo bastan recursos financieros e ideas: las personas son el recurso mas importante.

"Tengo una idea maravillosa para un negocio, solo necesito el dinero para hacerlo"

...Cuantas veces hemos oído esto o sentido lo mismo?  Incluso si hoy estamos o manejamos un negocio exitoso, podemos pensar que ser innovadores y mantener unas finanzas sanas nos aseguran un desarrollo sostenido de la empresa, y por ende de nuestra fuente de ingreso.



Las utilidades son el objetivo de toda empresa.  Claro que el retorno sobre toda inversión es imprescindible en todo negocio, mas hoy en día, si queremos asegurarnos de ello y queremos permanecer en un mercado competitivo, debemos comprender que las utilidades son el resultado de la inversión en el capital mas importante de una empresa: Las personas.



Orientación a las personas vs las utilidades

Las empresas no debe ser un ente que se limite a lograr utilidades. en todo entorno existen elementos que influyen en su desarrollo: empleados, clientes, aliados, competencia, medio ambiente, etc.

El emprender negocios con el solo objetivo de generar utilidades económicas nos aleja de el mundo exigente de hoy; trascender impactando positivamente diferentes entornos es imprescindible para incrementar nuestras oportunidades de éxito  A esto se le llama: Emprendimiento de alto impacto.

Las responsabilidad social y la sostenibilidad ambiental son elementos que no deben faltar en nuestro modelo de negocios.  La rentabilidad de un negocio hoy se debe medir a través del concepto de la Triple Cuenta de Resultados: Ambiente, Sociedad y Economía.

Emprendimiento social


Cuando hablamos de emprendimientos centrados en las personas, el enfoque cambia un poco y el dinero deja de ser el objetivo para convertirse en un resultado. El objetivo ahora es Crear Valor para los clientes, para la sociedad y para el ambiente. Si logramos crear valor real para cada uno de estos elementos, no solo obtendremos utilidades como resultado, sino que además conseguiremos que nuestro negocio tenga un desarrollo sostenible. Es todo un reto, pero ese es precisamente el reto al que nos enfrentamos actualmente los emprendedores.

Cinco principios en la construcción de una Empresa centra en las personas.

1.- Antes de tener un buen producto, preocúpate por tener un buen equipo:

Comienza por construir un equipo apasionado y multidisciplinario. Trata a tus empleados y colaboradores como seres humanos y no como recursos.

"No construyes un negocio; construyes personas y ellas son las que construyen el negocio" -Zig Ziglar

Las grandes empresas de nuestra época no han surgido de buenos productos, sino de grandes equipos.

2.- A los clientes les importan SUS problemas, no TU solución:

Crea productos acordes con las necesidades, problemas y deseos de tus clientes. No importa cuan buenos y bonitos creas que son tus productos, al final son los clientes quienes deciden si comprarte o no.

3.- No se trata solo de los productos que vendes, sino de las experiencias que creas:

Los clientes quieren mucho más que un buen producto... ¿Qué experiencias estás entregando a tus clientes antes, durante y después de la compra de tus productos?

"El marketing da un nuevo giro. El cliente ya no elige un producto o servicio sólo por la ecuación coste-beneficio, sino por la vivencia que ofrece antes de la compra y durante su consumo." -Bernd Schmitt

No vendas productos; vende emociones, experiencias y sentimientos.

4.- Afuera no solo está la competencia... afuera también encuentras grandes aliados:

Busca en tu entorno a esas personas y organizaciones que te ayudarán a lograr objetivos de manera más efectiva: proveedores estratégicos, distribuidores, etc.

A través de aliados estratégicos puedes minimizar costos, maximizar utilidades, llegar a nuevos mercados, crecer de manera sostenible, entregar mayor valor a tus clientes y muchos otros objetivos importantes.


5.- Un buen producto no vale tanto como un buen ambiente:

Los consumidores actuales son muy exigentes y están dispuestos a rechazar cualquier marca, producto o empresa que ponga en riesgo su entorno. Haz que tu emprendimiento sea socialmente responsable y ambientalmente amigable, en este manual de emprendimiento sostenible encontrarás claves y herramientas para lograrlo.


Herramientas y metodologías para desarrollar emprendimientos centrados en las personas.

Puede sonar un poco utópico lo mencionado anteriormente, pero lo interesante de esto es que, así como los mercados se han hecho mas exigentes, tambien ha surgido nuevas herramientas y metodologías diseñadas precisamente para poder crear emprendimientos de alto impacto, mencionare algunas de ellas, e iré incorporando links para que puedas saber a mas detalle de que se tratan en cuanto tenga la entrada en este blog, asi que entra de vez en cuando para ver si ya están disponibles, o si gustas suscribete al mismo o mi pagina de facebook para que te mantengas al tanto.


  • Mapa de empatía. Es una herramienta que nos ayuda a entender entender mejor a nuestro cliente a través de un conocimiento más profundo del mismo, su entorno y su visión única del mundo y de sus propias necesidades (Link próximamente con mas informacion).

  • Business Model Generation Canvas. Esta herramienta de innovación estratégica nos permite definir y crear modelos de negocios innovadores. Haciendo uso de ella nos damos cuenta de que no basta con tener un buen producto para construir una empresa exitosa (Link próximamente con mas informacion).
  • Happy Startup Canvas. Es una adaptación del Canvas Model, pero diseñada especialmente para crear modelos de negocios de emprendimiento social (Link próximamente con mas informacion).

  • Design Thinking. Es un enfoque para la innovación centrado en las personas, que utiliza herramientas de diseño para integrar las necesidades de las personas, las posibilidades de la tecnología, y los requerimientos para el éxito del negocio (Link próximamente con mas informacion).

  • Customer Development. Es una metodología de validación de mercados que permite a los emprendedores desarrollar productos y crear empresas enfocándose en las necesidades reales de los clientes (Link próximamente con mas informacion).

  • Coworking. Es una modalidad de trabajo en la que los emprendedores desarrollan sus ideas y proyectos en espacios de trabajo colaborativo. Esta forma de trabajo cooperativo implica un cambio de actitud en las personas y crea un ambiente interesante para la innovación (Link próximamente con mas informacion).
Bien, estamos ante un reto enorme e interesante. Recuerda que el emprendimiento trata de crear valor, solucionar problemas y transformar positivamente el entorno... las herramientas, enfoques y metodologías aquí mencionadas están a tu disposición; úsalas en la medida en que puedas crear más valor a través de ellas.



viernes, 29 de agosto de 2014

La retro alimentación a corto plazo, tiene un gran impacto a largo plazo.

Como la mayoría de los humanos, me digo a mi mismo casi cada semana que mi comportamiento va a ser mejor.  Me alimentare mejor, haré mas ejercicio, y me iré a dormir mas temprano.  Gastare menos. ahorrare mas.  También evitare el estrés, gastare menos tiempo sentado y usare hilo dental todos los días.

Te suena familiar?

Hacer cualquiera de estas cosas cualquier día es bueno, pero cuando los beneficios realmente se ven es en el tiempo.  Y como tu, probablemente conozco por experiencia personal, que algo que no te importa hacer el Día 1 probablemente no se hace sencillo de hacer el Día 30.  El resultado?  Comenzamos con verdaderas buenas intenciones, pero nuestro deseo de cambiar nuestro comportamiento en el largo tiempo necesita mas ayuda en el camino.



Seith Godin recientemente publico un pequeño articulo que desempaca un idea muy simple  y que habla directamente de este asunto:

" El mejor camino de cambiar un comportamiento a largo plazo es con retro alimentación a un corto plazo.
  Lo opuesto no es verdadero.  Nosotros rara vez cambiamos un comportamiento a corto plazo con retro alimentación a largo plazo."

Toma un minuto y piensa acerca de los cambios de comportamiento en tu vida que has dejado atorados. Estoy dispuesto a apostar que te apegaste  a un buen comportamiento por mas tiempo entre mas retro alimentación recibiste.  También podría apostar que el buen comportamiento que detuviste fue al momento de recibir casi cero retro alimentación.

Ahora, debemos ser cuidadosos con este consejo.  Por ejemplo, puedo ver a alguien que tomo la decision bien meditada de bajar de peso y ahora decide pesarse todos los días.  (retro alimentación a corto plazo) en un intento de lograr su objetivo.  No creo que eso es  lo que Seith Godin nos quiere transmitir.

En vez de ello, pienso que lo ve de esta manera: Tu decides tener una mejor calidad de vida usando diferentes recursos para ello y cumplir tu objetivo.  Mejorar tus hábitos alimenticios y hacer ejercicio con mayor regularidad, para ello te creas una dieta que te ajuste y buscas una rutina para ejercitarte.  Finalmente, buscas a personas de confianza, les explicas que es lo que quieres lograr, y buscas retro alimentación de ellos cada cierto tiempo.

El escenario que te crearas, es que si en un fin de semana ganaste algo de peso o dejaste de hacer ejercicio una semana por vacaciones o enfermedad no tendrás pánico de volver a tus antiguos hábitos, ya que al contar con retro alimentación de lo que has hecho con anterioridad y a funcionado puedes volver a poner todo en orden rápidamente.  Tendrás confianza que, aun parezca dificil en el corto plazo, tu haz hecho decisiones inteligentes para el largo plazo.  De cualquier forma, si haz estado operando en el anonimato sin retro alimentación y utilizando solamente la fuerza de voluntad, sera increíblemente mas dificil mantener cualquier comportamiento.

@BehaviorGap


miércoles, 27 de agosto de 2014

No logras conseguir tus metas? 10 ideas que te pueden ayudar.

 



Todos el mundo tiene Metas y a todo el mundo le gustaría conseguir aquellas Metas que se propone y que tienen que ver con los 3 ámbitos en torno a lo que le gustaría a una persona: SER, HACER, TENER.

Pero la cuestión relevante hoy es: ¿Por qué no consigues lo que quieres? A ver si te identificas con una o varias de las siguientes causas:

1. No sabes lo que quieres


Te levantas, vas al trabajo, cumples y vuelves casa. Haces tu labor, pero sin una dirección clara. Te mueves por inercia, dejándote llevar, como un autómata. Así un día tras otro. Existe una relación muy, muy, muy directa entre claridad de metas y lo que consigues. La claridad es fuerza porque entonces se pone en marcha el Sistema de Activación Reticular (SAR).

La mayoría de personas no han definido por anticipado, detallado y por escrito dónde lo que les gustaría SerHacer y Tener. Ya hablamos de ello en: ¿Tienes clara esta pregunta?

2. No quieres lo que dices que quieres


En otras ocasiones no es que no sepas lo que quieres sino que lo que dices que quieres en realidad no lo quieres. Desear no es decir lo que se quiere sino sentir lo que se quiere. Ya lo apuntaba Goethe: «Si no lo sientes, no lo lograrás». Buscas el aplauso social, la aprobación externa, lo que es cool.

Ya sabes: coach, community manager, personal shopper, cool-hunter... lo que pega en cada momento. Es una opción, pero para que otros amen lo que haces tú tienes que hacer lo que amas. Cuando los sueños son prestados, los resultados suelen ser previsibles... para mal.

3. No te pones en marcha


Tienes claro lo que quieres pero no das el paso. Quieres tenerlo atado, ver todo el camino por delante. Pero el exceso de planificación paraliza. La Acción es la perfección de la Decisión. Decisión sin Acción es Alucinación. Piruetas mentales. La acción más pequeña vale más que la intención más grande. Somos lo que hacemos, no lo que pensamos, ni decimos, ni planeamos. Te dejo el post Sueña en grande, empieza pequeño, ¡actúa ahora!

4. No eres disciplinado


Te has comprometido a ir ‘sin falta’ a correr después del trabajo. Empezaste bien, con ilusión y ganas. Hasta te compraste zapatillas nuevas. Pero llega un día en que estás cansando, hace frío, chispea en la calle... y encima juega el Real Madrid partido de Champions League. Y faltas. Y por supuesto, utilizas la gran especialidad del ser humano que es justificarse: «Por un día no pasa nada». Pero sí, si pasa.

El día que dejas de practicar un buen hábito te empiezas a instalarte en otro malo. Lo de correr es aplicable a hacer dieta, aprender inglés (o chino), ir al gimnasio, bailes de salón... y todas esas cosillas que tú y yo sabemos. 

5. No tienes un compromiso del 100%


Si no lo entregas todo, lo que entregas es nada. El compromiso no admite medias tintas. Se tiene o no se tiene. No existen los ‘medios compromisos’. Compromiso es algo por lo que uno está dispuesto a darlo todo. Nada grande se ha logrado sin un compromiso incondicional.

Compromiso y excelencia son hermanos. Como decía William Wallace en la excelente película Braveheart (1995): «Todos acabamos muertos, la cuestión es cómo y por qué». 

6. No cultivas tu mente


«Toda batalla ha de ser ganada antes de ser librada», dice Sun Tzu en El arte de la guerra. El éxito (en cualquier parcela: dinero, trabajo, relaciones) es en primer lugar mental. La riqueza es un estado de la mente. En lo que crees, te conviertes. Vives a la altura de tus creencias.

Tu mente es un termostato que cuando alcanza un determinado nivel se apaga. Hay partidos que se pierden antes de saltar al terreno de juego. Lo dicho en otras ocasiones: Ganar es una decisión consciente; perder una decisión inconsciente.

7. No cuidas el entorno de gente


Estás rodeado de personas a las que, a lo mejor tienes simpatía o quieres, pero cuyas conversaciones son derrotistas, limitantes, pesimistas, perdedoras. Y si los inputs que tu cerebro recibe son de ese tipo los outputs que generas son del mismo calado. Los entornos te empujan hacia arriba o tiran de ti hacia abajo. El entorno es la dirección en la que sopla el viento, y no es lo mismo navegar a favor que en contra.

Como apuntaba Robin S. Sharma: «El gran peligro de estar alrededor de gente no–excelente es que empiezas a volverte como ellos sin ni siquiera darte cuenta». Un buen entorno actúa como factor apalancamiento. Somos una media de las cinco personas con las que más nos relacionamos. 

8. No te enfocas


Aprendiz de todo, maestro de nada. Inviertes más tiempo en empezar cosas nuevas que en terminar las ya empezadas. Es el factor más importante de todo: FOCO (o en inglés FOCUS:Following One Course of action Until Successful). Si quieres tener éxito, tienes que aprender a enfocarte. La excelencia exige FOCO. Toma años dominar una actividad o profesión.

Ser un referente en algo exige según algunos estudios alrededor de 10.000 horas y otros lo cifran en unos 7 años dedicados exclusivamente a eso. La diferencia entre un aspirante y un ganador es el FOCO. Como decía James D. Watson: «Si tienes dos obsesiones, te sobra una». 

9. No perseveras lo suficiente


La mayor parte de la gente quiere llegar demasiado rápido a destino, y al no conseguir resultados, desiste. Y ahí radica el asunto: no lograron sus objetivos porque no invirtieron las suficientes horas hasta dar con la tecla adecuada. Todo el mundo quiere coger atajos, pero no funcionan así las reglas del juego.

Recuerda siempre las palabras de Robert Frost: «Todo lo que he aprendido en mi vida se resume en dos palabras: sigue adelante». 

10. No asumes la responsabilidad de tu vida


Culpas a la economía, a los políticos, a tu jefe, a tu familia... Te has convertido en un experto en culpa–habilidad. Ya lo decía Erica Jong: «Toma tu vida en tus manos, ¿y qué es lo que pasa? Algo terrible: nadie a quien culpar». Cuando uno asume la responsabilidad de su vida, deja de buscar culpables y empieza a centrarse en hallar soluciones. La gente que no consigue resultados suele recurrir a la ‘suerte’ (mala) para explicar cómo es su vida, mientras que la gente que consigue resultados suele hablar en términos de causas y efectos.

Si haces las mismas cosas que otras personas de éxito han realizado, sin ninguna duda tendrás el mismo éxito que ellos. No son especiales, no son los elegidos por la naturaleza. Tienen hábitos de éxito. En definitiva, la vida es como la combinación de una caja fuerte... tú decides si paras o sigues probando, pero la combinación existe.


* Te hizo sentido algo de lo que aquí haz leído?  Crees que necesitas un empujoncito en el proceso de poder lograr tus metas, escríbeme a smadrigal@cencovie.com y si mencionas este post te obsequiare una hora de Coaching sin compromiso, anímate y logra un cambio significativo en tu vida.

Que poder posees que puedas compartir con alguien mas?

John Maxwell en su tratado "La Ley del Empoderamiento" habla de que solo los Lideres seguros dan poder a otros.  La pregunta importante que nos debemos hacer es: Que es ser seguro?  Usando la analogía de las finanzas personales. podemos analizar lo que no esta presente en las vidas de los lideres inseguros.  Esto puede ayudar a entender de donde viene la seguridad y por que importa.



Los indigentes, deudores y acaparadores carecen de una percepción o real seguridad financiera necesaria para dar a otros generosamente.

Los indigentes no cuentan con una fuente segura de ingresos que no sea la asistencia financiera que recibe de otros, sin dinero y dependientes, claramente son incapaces de ayudar a otros financieramente.

Los lideres sin propósito se parecen a los indigentes.  No tienen pasión, su energía es baja y carecen de crecimiento en su influencia en otros.  Usualmente, su única fuente de poder es la posición que les ha dado alguien mas.  En términos de autoridad personal, se refleja empobrecida.

Los deudores pueden tener buenos salarios, pero sus gastos exceden sus ingresos.  Tiene sus tarjetas de crédito al máximo y toman prestamos de gran carga.  Consecuente a esto están atrapados pagando exorbitantes intereses sobre el dinero del que han dispuesto, bajo esta posición no están en condición de ser generosos con otros.

Lideres sin autenticidad son como los deudores.  Alguien sumamente endeudado puede parecer rico, aunque secretamente están en el punto de bancarrota.  Lo mas cercano que inspeccionas su vida, los mas signos de disfunción que puedes observar.  De manera similar, los lideres que carecen de autenticidad pueden parecer que tienen todas las herramientas para liderar con excelencia.  Sin embargo, tiene perdido el componente crucial de la autoridad moral.  No practican los valores de los que hablan, y prefieren mantener a los demás a distancia para ocultar sus defectos.

Los acaparadores están sentados en los cuernos de la abundancia, mas están preocupados solo en como protegerla en vez de compartirla con otros.  Tienen plenitud de recursos pero no tiene la voluntad de desprenderse de ninguno de ellos.

Lideres sin humildad recuerdan a estos acaparadores.  Habiendo puesto sus talentos a trabajar, disfrutan un cantidad significativa de poder.  Sin embargo, están preocupados de que otros puedan quitarle el confort y poder que disfrutan.  Así que en lugar de usar su influencia en otros para empoderarlos, se lo quedan solo para su beneficio.

FUENTES DE LA SEGURIDAD

Como lideres, solo podemos levantar a otros si estamos parados firmemente.  Propósito, autenticidad e humildad nos dan seguridad, generan una base estable desde donde liderar.

Propósito es la respuesta a la pregunta: por que queremos ser liderar?  Los mejores lideres tiene un propósito que es mas grande o trasciende lo que ellos son.  Sus "por que's" envuelven mas que acumular dinero o buscar la auto realización.  Ven el liderazgo mas como un llamado que como una carrera, saboreando la oportunidad de usar sus talentos únicos para cumplir algo significante que pueda trascender su propia vida.

Autenticidad significa estar como contigo mismo.  Lideres auténticos mantiene una conciencia de si mismos, una sana autoestima, una alta confianza en si mismos y madurez emocional.  Valoran la integridad por encima de la imagen, y buscan construir confianza con otros en base a la personalidad de cada quien.

Humildad es un concepto equivocadamente asociado a pobreza a una depreciación de las personas.  Sin embargo, la verdadera humildad fluye en la gratitud y viene cuando damos crédito a otros (inclusive a la deidad en la que creemos, si es que lo hacemos); de la bendiciones de nuestro éxito.  Como Rick Warren ensena, un líder con humildad no niega sus fortalezas, simplemente es honesto acerca de sus limitaciones.  Los lideres que poseen humildad no sienten las necesidad de mostrar su estatus, no se sienten amenazados por las criticas y disfruta de los logros de los demás.  Pone su orgullo a un lado para que así otros tengan espacio para brillar.

Habiendo hecho esta analogía y profundizado en estos conceptos, nos hacemos la pregunta que da origen a este articulo: Que poder posees que puedas compartir con alguien mas?  Que obstáculos puedes tener que superar para estar dispuesto a entregar tu poder?


@Leadership wire blog by The John Maxwell Company


domingo, 24 de agosto de 2014

Hacia una nueva Educacion


Hubo un humorista que solía ponerle inyecciones a las hojas enfermas que ya se habían desprendido del árbol. Eso es exactamente lo que la mayoría de los educadores están haciendo. Están trabajando para corregir los efectos, sin descubrir la causa del fracaso de la educación.
La educación es la base sobre la cual debe construirse una nueva vida. Todo lo que somos es el reflejo de nuestra educación. El concepto más importante que se debe enfatizar en la nueva educación es que el ser humano no puede vivir para sí mismo sino para los demás.
La vida que llevamos, el nivel de nuestra conciencia, nuestra relación con los demás y nuestros sentimientos y acciones son el reflejo de nuestra educación. Sea lo que fuere que hayamos aprendido y recibido de nuestros padres, entorno, colegio, universidad, iglesia, etc., esto  se refleja  en nuestra vida. Si evaluamos  a una persona, descubriremos que es exactamente lo que recibió en el pasado. Sus ideas, emociones y acciones reflejan lo recibido de los demás.
Cuando arrecian tiempos críticos, la gente, los grupos, las naciones y la humanidad en general buscan una nueva educación, porque enfrentan la vida y descubren que la educación que recibieron anteriormente no puede resolver sus problemas actuales. Ésta es una idea muy importante. Cuando sentimos de pronto que no sabemos o no podemos resolver los problemas de nuestra familia o de la vida en general, entonces buscamos  una nueva educación o una nueva herramienta para resolver dichos problemas, Ahora, es el tiempo en la historia de la humanidad para una nueva educación. A menos que nuestros niños sean criados en el seno de una nueva educación, no sobreviviremos como un todo y este planeta perecerá  en el sistema solar.
Es muy fácil comprobar hasta dónde hemos llegado gracias a nuestra educación anterior. Hemos sido empujados hacia el borde de un abismo y es el momento en que la conciencia colectiva de la humanidad exige una nueva educación.
En un principio, los monasterios, conventos e Iglesias tenían el poder sobre la educación. Cuando dejaron de proporcionar  a la humanidad las herramientas para solucionar sus problemas, surgieron las escuelas y las universidades. Sin embargo, ahora las escuelas y universidades nos han llevado al borde del abismo. Por ello, la humanidad está requiriendo una nueva educación, ya que la antigua no resolvió nuestros problemas y no nos conduce hacia la felicidad, la salud, la prosperidad y la supervivencia. La humanidad vive con miedo y bajo la amenaza de la aniquilación.
Educación para competir
El antiguo sistema de educación sólo impartía conocimientos que preparaban a las personas para competir con los demás y manipularlos. Dicho sistema enseñaba a velar por los intereses individuales, grupales o nacionales a cualquier costo. En este momento, no contamos con una educación que se sobreponga a esto. Decimos: “Hijo mío, sé un doctor para que ganes dinero. Gana más dinero que el resto y disfruta la vida.”  Lo más detestable en el mundo es procurar los intereses propios a costa de los demás.
Aprendemos cómo protegernos a nosotros mismos y a nuestro grupo más cercano, y no recibimos educación más allá de ello. Uno que otro religioso ha dicho algo relativo a esto, pero sus palabras son como gotas en el mar. La humanidad no pudo asimilar estas palabras, porque su educación fue muy concreta, casi cementada, y la gente no tenía la flexibilidad mental para entender las Enseñanzas Superiores.
Nuestro sistema educacional ha fomentado el desarrollo de la especialización. Algún día entenderemos que ésta conduce al retardo de la conciencia. Una mente monotemática se sienta todo el día, por ejemplo, a colocar un pescado a un lado y otro al otro lado. Una mente monotemática permanece sentada tipiando letras ocho horas al día. Una mente monotemática puede pasar todo un día colocando tuercas a tornillos.
Este tipo de “educación” fue introducida a la fuerza en la conciencia de la humanidad, y es la causa de nuestra actual civilización y cultura y también la causa de los peligros y tensiones existentes en el mundo de hoy. En definitiva, se cosecha lo que se ha sembrado.
La nueva educación tendrá una visión global. En este tipo de visión, los intereses individuales deben ir en armonía con los intereses grupales, nacionales, humanos y globales. A menos que nos desarrollemos e identifiquemos con el planeta, no habrá salvación.
Algunas personas dicen: “¿A quién le importa si botamos basura en esa área si no está cerca de nuestras casas? Y los precursores de la nueva educación replican: “El planeta es tu madre. ¿Cómo puedes hacer eso? El planeta te alimenta y tú lo envenenas.” Y los otros contestan: “¡Pero si estamos produciendo dinero!”
Esta actitud refleja su educación: la educación que recibieron de sus padres, de su entorno, de su nación, de sus tradiciones o de su universidad. Si la gente recibe la educación adecuada, no contaminará el planeta.
Existen nueve principios básicos que la nueva educación debe transmitir en su enseñanza:
El primer principio es crear ciudadanos del mundo.
El antiguo sistema debe desaparecer y tenemos que aceptar  al mundo como un solo mundo y a la humanidad como una sola raza. Pensar en la humanidad como una sola humanidad es más seguro y más económico que pensar en  forma separada sobre la humanidad.
Al considerar a la humanidad como un solo mundo, se ahorran miles de millones de dólares. Se reducen los impuestos al mínimo. Evitamos que los niños mueran en campos de batalla. Se eliminan el sufrimiento y el dolor, diseminados en el mundo actualmente, porque las personas no se respetan mutuamente y no se tratan como parte de una sola humanidad.
Imaginemos cuántos millones de dólares se gastan en la producción de una bomba atómica. Si sólo un cuarto de ese dinero se destinara a los educadores de la nueva era, ellos construirían nuevas universidades donde los niños podrían aprender cómo convertirse en seres humanos de la nueva era.
Con un solo mundo y una sola humanidad, salvaremos la vida de las personas, minimizaremos la contaminación del planeta y, de esta forma, contribuiremos a la salud y a la economía de los habitantes del mundo. En las nuevas escuelas, los educadores enseñarán a los niños que este mundo es el hogar de la humanidad y que será el hogar de innumerables razas futuras. Se enseñará a los niños cómo vivir en el planeta, de manera que las futuras generaciones puedan disfrutar de él.
El segundo principio es enseñar a los niños la ciencia de la paz.
Desde el jardín infantil, los educadores deben enseñar la ciencia de cómo manejar las emociones, las acciones, las ideas y las relaciones de forma tal de crear siempre paz. Los problemas deben resolverse mediante la paz; las metas deben lograrse a través de la paz;  las victorias deben alcanzarse gracias a la paz.
Esta ciencia no puede enseñarse a personas que ya están “torcidas”, porque traducirán todo lo enseñado según lo que aprendieron en el pasado.
¿Es bueno que haya paz? Algunas personas piensan que la guerra reditúa. Quieren hacer la guerra, porque se generan negocios. Sin embargo, si la guerra aniquila a tres o cuatro de nuestros  niños, entonces recién tomaremos conciencia de si la guerra es buena o mala. Si hay guerra, habrá una gran mortandad en el planeta y sólo en ese momento la gente dirá que la guerra no es buena.
Aún no podemos comprender del todo que la guerra no es buena y de que nada la justifica. Como hemos sido educados a la manera  antigua, pensamos en términos de guerra, y el mundo está organizado de manera tal que debemos tratar de vivir a pesar de la guerra. Hemos programado la conciencia humana de una forma que es imposible no pelear.  Todo esto puede verse solo si avanzamos  un paso significativo, sobrepasamos la conciencia colectiva global, entramos en el Plano Intuitivo por un segundo y observamos desde ese nivel la condición en que se encuentra la humanidad.
La nueva educación debe preparar a los legisladores que formularán las leyes globales.
Éstos deben reunirse en un organismo  de naciones unidas y organizar las leyes para las naciones individuales en términos de un solo globo. La corte universal que establezcan para hacer cumplir estas leyes será completamente impersonal y sus fallos serán definitivos. La nueva educación impondrá dicha corte, porque no hay otra salida: o cambiamos nuestra conciencia y actuamos con los demás como seres humanos o nos destruiremos a nosotros mismos y todo el dinero y tesoros acumulados desaparecerán.
La nueva educación enseñará la ciencia de la belleza.
Desde la más tierna infancia hasta los 70-80 años, las personas estudiarán la ciencia de la belleza. No se nos ha enseñado a ser bellos en sentimientos ni emociones. Al contrario, hemos enseñado a los niños a ser envidiosos e irritables como una forma de autoprotección. Hemos dicho cosas como: “Tú sabes, hijo mío, que tú eres el rey. No pienses en los demás, sino sólo en ti.” Con esas actitudes, les hemos enseñado a ser despreocupados de los demás.
Esta  educación debe enseñar la ciencia de la belleza en el pensar. Cada vez que piensas algo feo, incluso por un segundo, te envenenas, porque la fealdad contamina tu conciencia. Si te descubriste teniendo un pensamiento feo, ¿cambiaste esa idea por un pensamiento bello? Si no lo hiciste, te dañaste a ti mismo.
También debe enseñar belleza de pensamiento, de sentimientos, de expresiones, de acciones, de las formas y de las relaciones interpersonales. Ser bello significa rechazar la fealdad. Nuestro sistema educacional todavía  no enseña la ciencia de la belleza. Por ejemplo, no nos ha enseñado que en todo ser humano existe una belleza divina y que debemos tratar de encontrar esa belleza en los demás. El sistema no nos ha enseñado que todos somos bellos.
Desde la infancia, tenemos que enseñar a los niños que existe una belleza en su interior y que esta semilla debe florecer. La alternativa es: florece la belleza o aumenta la fealdad.
¿Qué opción vamos a escoger? Podemos optar  ahora, pero finalmente la vida nos llevará al punto en que ya no podremos escoger nosotros y la Naturaleza nos impondrá su opción. La Naturaleza nos dirá: “Malgastaste tu tiempo, contaminaste tu conciencia y ahora ya no hay opción.  Puedes sobrevivir o perecer. Si quieres sobrevivir, debes aprender la ciencia de la belleza y pagar por todo lo que hiciste en contra de la belleza. Tienes que descubrir una manera para que ningún tipo de fealdad habite en ti.”
La nueva educación tratará científicamente de cultivar la naturaleza divina en cada ser humano.
Nuestros niños aprenderán en el colegio que no son cuerpos, emociones o mentes sino diamantes del tesoro de Dios. Los niños se amarán unos a otros. Pensarán: “Si soy un diamante y tú eres un diamante, todo está bien. Pero si soy un diamante y tú eres un lobo, entonces la cosa no funciona, porque te tendré miedo y tendré que atacarte porque eres un lobo.”
Desde el principio de sus vidas, los padres deben educar a sus hijos como Chispas de la Fuente Creativa de la Belleza. Sus niños son divinos. Quizás no podamos entender esto muy bien si nos encontramos atrapados en la educación antigua. Si así es, de seguro diremos cosas como: “Me dijiste que es envidioso… Es un chismoso… Nos odiamos mutuamente…” Y todo esto lo decimos, porque aún vemos a los demás como cuerpos y no como almas de diamante.
La nueva educación debe enseñar la ciencia de la inmortalidad.
Desde la infancia, tenemos que enseñar a las personas que son inmortales, que el cuerpo morirá y regresará, pero que el alma es inmortal. Debemos enseñarles las leyes de la reencarnación y del karma, que lo que se siembre dará cosecha, ya sea aquí o allá. No hay escape: el karma tarde o temprano nos va a alcanzar.
Si enseñamos estas leyes a los niños, tendrán una vida diferente. Si los niños aprenden desde un comienzo que al hacer cosas malas, éstas se les devuelven, podrán entonces vivir sus vidas de manera más cuidadosa. Es penoso que esta idea no se enseñe en nuestro sistema escolar. ¿Por qué? Porque aún tenemos muchas cosas “más importantes” que enseñarles.
La educación debe enseñar que existen la Jerarquía y el Plan.
Si un ser humano es tan avanzado que lo vemos como un maestro, cabe preguntarse ¿no habrá otros gigantes a quienes este profesor considere como sus maestros? Si no pensamos de esta manera, entonces estamos limitando las posibilidades del desarrollo humano.
En la Naturaleza, existen las estaciones y los árboles que florecen, que dan frutos y que luego duermen de acuerdo con un plan. El Sol, los planetas y todo en el Universo actúa según un Plan. ¿Y qué hay de ese Ser Supremo que creó todo y que todo lo creado funciona según un Plan, en la medida en que no estropeemos o contaminemos las cosas, por supuesto? Debido a que no hemos respetado la naturaleza ni hemos vivido de acuerdo con ese Plan, siempre pensando sólo en nuestros intereses, hemos puesto al planeta en peligro. Debemos enseñar a los  niños que la Vida Planetaria sigue un Plan y que es necesario reconocerlo y vivir de acuerdo con él.
La nueva educación debe enseñar a los niños que todo lo que existe ha sido creado con un Propósito.
Este principio debe enseñarse desde el jardín infantil hasta la universidad. Los estudiantes de todas las edades necesitan aprender que Dios creó todo con un Propósito. Esta idea iluminará a la humanidad y producirá cambios extremos en nuestras vidas, generando mayor alegría, felicidad y salud para el planeta.
La educación debe enseñar desde un comienzo que existe sólo una Vida en toda la existencia y que los Grandes Maestros vienen cíclicamente al planeta desde esa Vida.
Si les enseñamos esto a los niños, entraremos en una era de mayor prosperidad, salud y felicidad. Resolveremos los desagradables problemas del planeta y podremos mirar hacia las estrellas.
Estos son los nueve principios básicos de la nueva educación, que debieran enseñarse para que los seres humanos puedan vivir una vida mejor, disfrutar sus cortas vidas y, en estas cortas vidas, prepararse  para sus vidas más prolongadas. De seguro, mantenemos nuestra oficina limpia, porque sabemos que tenemos que volver allí día tras día y no queremos trabajar en el desorden. Lo mismo tenemos que enseñar a los niños: Hagan algo bello de esta vida, de manera que puedan regresar al planeta y disfrutarlo, al igual que sus propios hijos.
En una ocasión, me encontré con un hombre de 92 años trabajando arduamente para reparar una enorme casa que había comprado. Cuando le pregunté por qué trabajaba tanto a su edad para arreglar la casa, me contestó: “En primer lugar, para mantenerme saludable. En segundo, porque quiero dejar algo más bello de cómo estaba cuando me lo entregaron.”
Traten de vivir la vida según estos nueve principios básicos. No digan que son demasiado viejos para hacerlo. Siempre son jóvenes, porque no hay edad para el Verdadero Yo. Hay mucho camino por recorrer aún, desde aquí hasta Sirio, por decir algo. Por lo que pueden preparase para el largo viaje pensando en nuevas maneras de vivir.
Todo ser humano es una estación de radiodifusión. Cuando piensen en estos nueve puntos, los difundirán en el espacio y los demás –incluso los actuales educadores- los captarán.
Los resultados finales de los nueve principios básicos son mayor salud, felicidad y creatividad para todos. No se puede ser saludable en guerra y en contaminación. No podemos ser felices inmersos en el odio, la envidia y la venganza. La mente no puede ser creativa si no vivimos de acuerdo con estos nueve principios; de lo contrario, crearemos cosas para destruirnos a  nosotros mismos.
En una oportunidad, un científico me dijo: “No me diga que no somos creativos.”
A lo cual le contesté: ¿Y qué han creado?
Él replicó: “Creamos la bomba atómica. Creamos esa ciencia fantástica y complicada.”
¿Sirve la creatividad para producir cosas que se usen para la destrucción? ¿Qué tipo de mentalidad piensa que es creativo inventar algo que está envenenando el mundo con radioactividad?
La educación es la base sobre la cual debe construirse una nueva vida. Todo lo que somos es el reflejo de nuestra educación. El concepto más importante que se debe enfatizar en la nueva educación es que, de ahora en adelante, el ser humano no puede vivir para sí mismo sino para los demás. Las cosas erradas y destructivas provienen de quienes viven sólo en función de sí mismos, sin tener en cuenta a los demás.
Si las naciones viven para otras naciones, si los grupos viven para otros grupos, si los esposos viven para sus esposas y las esposas para sus esposos, alcanzaremos el paraíso en la Tierra. El reino de los cielos vendrá a la Tierra si los seres humanos viven el uno por el otro.

Texto compartido en base a artículos y libros publicados por:  Torkom Saraydarian

domingo, 6 de julio de 2014

Crisis, oportunidad para recuperar valores e identidad

Autora: María Julieta Balart 


La identidad de cada empresa está atada a la identidad personal de sus directivos y empleados sometidos a la presión de la racionalidad económica: nada vale por sí mismo sino por su utilidad. Cuántas empresas son cuerpos con cabeza pero sin corazón. En sus escritos, Albert Einstein confirma que el humano repite errores, quizá valga la pena detenerse a reflexionar de vez en vez sobre lo que de verdad es importante.


«No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo. La crisis es la mejor bendición que puede suceder a personas y países porque trae progresos.
»La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. En la crisis nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias. Quien la supera, se supera a sí mismo sin quedar “superado”.
»Quien atribuye a las crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más a los problemas que a las soluciones. La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones.
»Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia.
»Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En vez de eso, trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla.»
Albert Einstein

LA CRISIS TRAE INCOMODIDAD
Es una pena reconocer que el ser humano necesita cada cierto tiempo una sacudida, un empujón, un fuerte estímulo del exterior para recomponer su interior, recordar qué es de verdad importante, reordenar las prioridades, tomar conciencia de qué está haciendo y cómo. En suma, para recuperar la referencia «olvidada» de quién es y para qué está aquí.
Cada crisis trae incomodidad, dolor, angustia y sufrimiento, pero también sirve para poner las cosas de nuevo en el lugar que habían perdido. La crisis es cambio, oportunidad, momento para reflexionar, reinventarse y continuar el camino desde una nueva posición.
Me voy a permitir desglosar un escrito de Albert Einstein sobre la crisis que me parece de impresionante actualidad, lo que confirma que el ser humano repite los errores, aprende poco de la experiencia y eso hace que se repita una y otra vez la misma historia. Ya es hora de que nos preocupemos por elevar el nivel de consciencia individual y colectiva.

DE LA ARROGANCIA A LA IGNORANCIA
«No pretendamos que las cosas cambien si siempre hacemos lo mismo».
Hemos creído que lo sabíamos todo; tanto avance tecnológico y científico nos ha hecho sentir, de alguna manera, omnipotentes y sabios, con una capacidad de dominarlo todo. Sin embargo, cuando suceden desastres naturales, cuando no podemos evitar catástrofes, volvemos a tomar conciencia de nuestra condición humana.
Hemos hecho de la ciencia una apoteosis y «despreciado» los planteamientos de filósofos, místicos o de grupos simplemente orientados al desarrollo espiritual. Durante siglos el pensamiento cartesiano ha tenido más «caché» y solo lo científicamente probado se consideraba como verdadero, dejando lo que no podía demostrarse como falso o falto de sustento.
El ser humano ha conseguido crear tecnologías que salven vidas o que las hagan más fáciles, sin embargo, todavía no logra hacer esas mismas vidas más plenas o felices.
Tenemos muchos conocimientos sobre las cosas, pero nos conocemos poco a nosotros mismos. Estamos confundidos, hemos olvidado que el ser humano es un ser espiritual que para estar bien necesita una estructura de valores y orientar su comportamiento hacia los demás.
El hombre actual se está convirtiendo en un instrumento más de producción, con una baja autoestima. Se va haciendo constantemente preguntas sobre el sentido de su vida, pero se ha precipitado, aun sin proponérselo, en los fondos de la soledad y la incomunicación.

DE LA APARIENCIA A LA ESENCIA
«La crisis es la mejor bendición que puede suceder a personas y países porque la crisis trae progresos».
La sociedad del «bienestar» –económico– llevó al ser humano a olvidarse de su ser (enfoque espiritual) y centrarse más en lo humano (enfoque material). Es decir, se preocupó más de lo material, lo tangible, y fue dejando de lado valores, principios y caminos que llevan a conectar con la esencia.
La racionalidad económica y pragmática lo ha invadido todo. Nada vale por sí mismo sino por su utilidad. El otro no es, de entrada, un ser humano, sino un probable competidor.
La obra de arte no deslumbra por su belleza, sino por la ocasión de invertir que representa. Estudiar no es un placer, es un trámite para ganar más dinero. Sólo lo numérico y cuantificable –lo aparente, en suma– es objeto de complacencia.
Vivimos en una sociedad que se enfrenta a una crisis de valores, una sociedad en la que lo más importante es tener y donde se promueve el consumismo, dejando a un lado el valor del ser.
En el mundo de la consultoría, por ejemplo, se llegó a valorar más la marca, el marketing y la «parafernalia» que rodea un proyecto de formación que lo que de verdad se pretendía conseguir con él. Fue una época en la que quien más cobraba, más valía, quién más salía en los medios, más sabio era, aunque lo que dijera fuera igual –que lo dicho por él mismo tantas otras veces–, o por personas o empresas cuya estrategia fue siempre el fondo y no la forma. Hemos vivido durante muchos años bajo el lema «tanto cuestas, tanto vales» y quizás esta crisis produzca un cambio a «tanto vales, tanto cuestas».

DE LA AMBIVALENCIAA LA POLIVALENCIA
«La creatividad nace de la angustia como el día nace de la noche oscura. Es en la crisis donde nacen la inventiva, los descubrimientos y las grandes estrategias».
Si observamos a nuestro alrededor vemos que se categoriza en dos casi todo: lo político, lo social, lo geográfico, las personas y los conceptos. Hablamos de izquierda o de derecha, de pobre o de rico, de norte o de sur, de buena o de mala, de lo uno o de lo otro, etcétera. Tendemos a escindir en dos para que así resulte más fácil escoger una postura entre opuestos. La decisión entonces es solo dicotómica: si se está a favor de uno, se está en contra de otro.
No deja de resultar una postura cómoda en la que hay que pensar poco y decidir menos aún. De esta manera no es necesario analizar, comprender, integrar, valorar, sólo optar, como hace la máquina en el sistema binario.
Sin embargo, ni las situaciones ni menos aún las personas pueden reducirse a tal nivel de simpleza: entender cualquier problemática requiere un análisis más global, más complejo o más sistémico, que nos permita entender que cada parte influye en las demás y de una manera no tan lineal; dependerá del momento, de las circunstancias, en suma, del entorno en el que se encuentre. Pero para poder hacer eso es necesario ver las cosas mentalmente con una visión más amplia, estar emocionalmente abierto a comprender y ser conductualmente creativo para buscar puntos de encuentro entre los opuestos aparentes. La creatividad, competencia tan necesaria en épocas de crisis, requiere no rechazar ideas o conceptos sino integrarlos, implica descubrir algo donde nadie percibe nada, ampliar la mirada.
Abandonemos esa necesidad tan arraigada de la bipolaridad, de centrarnos en lo que nos separa más que en lo que nos une, busquemos el complemento, la armonía, comprendamos que todo lo que existe tiene un sentido y que buscar la valía intrínseca de las cosas o de las personas nos ayudará a mantener en equilibrio los sistemas. Rechazar al opuesto es lo fácil, encontrar en él lo que aporta al equilibrio es creativo, y la creatividad es un camino imprescindible para afrontar las crisis.

DEL TEMOR AL DOLOR
«Quien supera la crisis se supera a sí mismo sin quedar superado».
Hemos vivido durante muchos años en la sociedad del bienestar, que nos proveía de todo y que hizo de nosotros unos seres autocomplacientes, cómodos y temerosos de salir de la zona de confort en la que estábamos inmersos.
Nos es más fácil buscar la seguridad fuera en lugar de enfrentarnos a nuestros miedos. Nos acostumbramos a exigir cambios fuera para sentirnos seguros, en lugar de trabajarnos personalmente para hacernos más fuertes, más conscientes, más responsables, en suma, para crecer como personas, buscando el desarrollo de nuestro ser, único y verdadero camino para conseguir mejoras en el hacer y en el bienestar.
En lugar de enfrentarnos a nuestros miedos y aprender a tolerar la frustración, aceptar el fracaso y afrontar el rechazo en la relación con el otro, hemos creado una forma de comunicación interpersonal que evita la comunicación cara a cara. El uso excesivo de la tecnología (los mails, las redes sociales, los blogs) ha hecho languidecer la comunicación interpersonal; las personas se han convertido en consumidoras de palabras sin un ejercicio activo del diálogo. Creemos que comunicar es exponer unilateralmente nuestras ideas, perdiendo la riqueza del intercambio real.

DEL VICTIMISMO AL PROTAGONISMO
«Quien atribuye a la crisis sus fracasos y penurias violenta su propio talento y respeta más los problemas que las soluciones».
Han sido muchos años de observar en los seminarios de empresas el importante grado de insatisfacción de las personas y de escuchar comentarios centrados en lo que les falta por encima de lo que tienen: «el salario no es suficiente, el trabajo es demasiado, el jefe es un incompetente, la empresa…», etcétera, en suma, las personas se sienten mal y tienen un montón de razones «objetivas» para ello.
La crisis está poniendo hoy las cosas en su sitio: las personas empiezan a ver a su alrededor mucha gente sin empleo, que ahora que no tiene trabajo, reconoce que el anterior no era tan malo. Ahora se empieza por fin a valorar lo que siempre tuvo valor, pero que la actitud de insatisfacción permanente o de falta de agradecimiento por lo existente, imposibilita valorarlo.
Ya es hora de que dejemos de responsabilizar al entorno del propio vacío interior, que no se llena con más dinero, con mejor trabajo o cambiando el entorno: solo puede desaparecer tomando conciencia de que somos los protagonistas de nuestra vida y, por ello, los responsables de cómo vivirla. Que depende de nuestra actitud decidir si nos centramos en lo superfluo o en lo importante; que podemos elegir sufrir por no tener todo lo que deseamos, en lugar de agradecer lo que poseemos. En suma, está en nosotros abandonar la desidia y el desánimo que se sienten cuando se tiene todo y no se sabe apreciar, de enfrentarse a la angustia de tener una vida llena de posesiones y, sin embargo, sentirse vacío.

DE LA RAZÓN A LA PASIÓN
«La verdadera crisis es la crisis de la incompetencia. El problema de las personas y los países es la pereza para encontrar las salidas y soluciones».
Otro aspecto importante dentro de esta crisis de valores es el predominio de la actividad mental y el poco desarrollo de las emociones, que se fomenta día a día con la enorme cantidad de información disponible a través de los medios de comunicación e internet. Esta crisis se manifiesta en todos los aspectos de la vida humana: en el modo de hablar, de relacionarse con los demás, en la forma en que se quiere acumular todo, ya sean posesiones materiales, información o hasta personas, tanto en el ámbito personal como en el profesional.
La razón ha primado en la forma de liderar, en la manera de gestionar y de prestar los servicios en general en el mundo empresarial. Solo merecía la pena prestar atención a lo que la lógica numérica decía que era rentable, o que aportaba un beneficio a la compañía. Incluso en la Banca se analizaba en profundidad la rentabilidad del cliente y, en función de ella, se definía el precio a darle, llegando a rechazar clientes porque no eran rentables. Como una vez dijo un director de banco, alumno mío, al respecto: «yo tengo muy clara mi gestión del tiempo con los clientes: 1 millón, 1 minuto», se dedicaba más tiempo al cliente que más dinero tenía.
En el mundo de la consultoría hemos visto cómo se disfrazaban los proyectos, dando una apariencia de orientación al cliente externo o interno, sin una preocupación verdadera por su bienestar. Por otra parte, muchas organizaciones definieron unos valores rimbombantes que no se reflejaron en el comportamiento diario de su personal.
Esto ha sido así, desde mi punto de vista, porque el comportamiento tan transaccional que se tuvo durante muchos años ha hecho que se perdieran los valores, que se diluyese el leit motiv de las acciones. Por ello también ha sido necesario poner de moda la «gestión del compromiso», como una manera de comprar voluntades para sustituir la falta de pasión o de ilusión producida cuando las personas ven en las empresas una falta de compromiso real con la sociedad o con el medio ambiente.
Tenemos empresas que son cuerpos con cabeza pero sin corazón. Con lo cual no es de extrañar que las relaciones interpersonales entre sus miembros sean también, por lo general, superficiales, sin ningún tipo de compromiso. Esto no significa que tengamos que procurar relaciones significativas con todas aquellas personas con las que convivimos en la empresa, pero sí es necesario comprender que, por muy individualista que un hombre pueda llegar a ser, para lograr su autorrealización es imprescindible que se relacione con los demás.
Los valores no sólo son una cuestión personal, sino que repercuten en todos los ámbitos de la sociedad. Ésa es la razón por la que una crisis de valores a nivel personal se refleja en la sociedad en su conjunto y se constituye en un problema social, del cual se derivan acciones y conductas poco éticas que vemos día a día en nuestro entorno, tanto en la política como en la economía y en el mundo empresarial.

DEL MIMETISMO AL ECLECTICISMO
«Hablar de crisis es promoverla, y callar en la crisis es exaltar el conformismo. En lugar de esto trabajemos duro. Acabemos de una vez con la única crisis amenazadora, que es la tragedia de no querer luchar por superarla».
A muchas personas les cuesta reflexionar sobre lo que sienten, piensan y hacen y les resulta más fácil imitar los comportamientos de los demás. Con ello se ahorran el trabajo de tomar verdadera conciencia de lo que hacen y por qué lo hacen; de esa manera no se sienten responsables de sus actos, sino solo víctimas de las circunstancias.
Mimetizarse con el otro representa, entonces, una forma de protegerse ante el entorno evitando el riesgo de ser diferente. Ese temor a distinguirse hace que la mayoría de las personas se mimeticen con las actitudes negativas de los demás, adopten las visiones pesimistas de la realidad que tienen muchos. Es más fácil ver todo lo negativo que hay fuera, en lugar de entender que esa necesidad está provocada para no ver lo negativo dentro. Se ha perdido en cierta manera el pensamiento independiente: se piensa con el pensamiento de otros, que es lo mismo que no pensar.
Existe una presión social que exige una sumisión automática en nombre de la eficiencia del conjunto. Con este planteamiento, para no resultar disfuncional, es difícil atreverse a buscar nuevas salidas o valores, originales y libres. No podremos mejorar el mundo desde esta postura. Ahora es el momento para dar paso al eclecticismo: en lugar de separar y luchar contra la opinión del otro, se trata de procurar conciliar lo mejor de cada uno. No se pueden armonizar las relaciones desde una visión negativa, no se puede profundizar en el otro si nos dejamos llevar por los comentarios generalizados de los demás. Hay que atreverse a disentir, a opinar, a poner luz en las sombras, a actuar bien, aunque la mayoría lo haga mal. Sólo desde la decisión personal de no actuar como los demás, sino de la forma que nos haga mejores personas y profesionales, podremos hacer realmente un cambio en la familia, en la empresa y en la sociedad en su conjunto.

DE LA ESTÉTICA A LA ÉTICA
Estamos sometidos todos los días a noticias que descubren la falta de valores y de comportamientos éticos por parte de quienes deberían dar ejemplo en la sociedad. Han caído y seguirán cayendo personajes que tenían buena estética social y a quienes les faltó ética personal y profesional.
El gran riesgo es que la falta de ética de quienes deberían dar ejemplo generalice conductas también poco éticas del resto de las personas, por la falta de sensación de justicia. Por ello, ahora es más importante que nunca que cada persona coja el testigo de sus propios valores y no se sienta justificada a ser poco ética porque lo son los demás. La ética no se negocia, ni se compra ni se vende, la ética se siente y se ejerce de manera individual. La ética es un patrimonio personal, la estética es para los demás, la estética debería ser el espejo de la ética, «la mujer del César no solo tiene que serlo, sino parecerlo», pero no al revés: se ha sido estético pero no ético, se ha utilizado la estética como simple hipocresía para aparentar lo que no sé es. Debemos cambiar esta sociedad, pero defendiendo nuestras posiciones individuales, que deben estar regidas por principios universales que nunca debieron perderse. Y para no sentirnos solos en esta cruzada, también debemos luchar por no dejarnos llevar por la estética de los demás y denunciar su falta de ética.

SIN CRISIS, NI DESAFÍOS NI MÉRITOS
«Sin crisis no hay desafíos, sin desafíos la vida es una rutina, una lenta agonía. Sin crisis no hay méritos. Es en la crisis donde aflora lo mejor de cada uno, porque sin crisis todo viento es caricia».
El ser humano está sumido en la superficialidad, sintiendo el vacío interior que le provoca la despersonalización y el vivir de cara al exterior, aturdido por las prisas, sin saber a dónde va y quién es en realidad. Pero como en el fondo no podemos sofocar esa llamada interna a ser coherentes en nuestro proceso de búsqueda de la felicidad, demos gracias a la crisis que nos sacude y nos demanda recuperar los valores como los únicos caminos para dar sentido a nuestra vida individual y colectiva. Los valores configuran nuestra esencia, nuestro ser, lo que nos hace únicos como personas y lo que nos une en torno a misma cultura empresarial.
Nos hacen pasar de la teoría a los hechos, de lo especulativo a lo positivo, de lo abstracto a lo concreto, de lo frío y nebuloso a lo inmediato, vivo y candente. Espero contribuir con este artículo a esa transformación.


Nota final
Reproducción del original publicado en Nuevas Tendencias («La crisis: una oportunidad de recuperar valores y volver al ser», María Julieta Balart, Nº 90, junio de 2013)