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martes, 24 de enero de 2017

Prioricemos. Presupuesto Personal o Familiar

Prioricemos.  Si no tenemos el control básico de nuestras finanzas es muy probable que no podamos enfocarnos en establecer metas que nos ayuden a crecer, y menos podremos encontrar el tiempo y el ánimo para cumplirlas.

Por lo tanto, primero lo primero, debemos conocer de forma precisa cuales son nuestros ingresos y aquellos gastos fijos que tenemos, para de ahí partir teniendo en mente cual es nuestro PRESUPUESTO, verificar nuestro estado de salud financiera y empezar a tomar decisiones efectivas al respecto.


> Para estar enfocados en nuestro crecimiento debemos tener la tranquilidad de tener cubierto nuestro presupuesto personal o familiar, según sea el caso.




El principal objetivo de elaborar un presupuesto, es tener un mayor control de nuestros egresos, procurando siempre que la diferencia entre los ingresos y egresos, sea la mayor posible.

Veamos a continuación cuáles son las razones de elaborar un presupuesto personal o familiar:

CONOCER nuestro nivel de ahorro (ingresos menos egresos) y de ese modo, saber si estamos logrando un nivel de ahorro adecuado, o es necesario reducir algunos gastos, o buscar nuevas fuentes de ingresos (por ejemplo, nuevos negocios o inversiones).

IDENTIFICAR las partidas donde se concentra el mayor porcentaje de egresos y de ese modo analizar si es posible reducir los gastos en dicha partida.

CONOCER nuestro nivel de endeudamiento (egresos como consecuencia del pago de deudas) y de ese modo saber si debemos limitar el uso de deudas o en todo caso si es posible adquirir nuevas.

Una vez que hemos tomado la decisión de tomar control de nuestro presupuesto, debemos tener una metodología para hacerlo, por lo que te aconsejo llevar a cabo los siguientes puntos:

1° La herramienta. El trabajo inicia escogiendo una herramienta donde se registrará todos los datos necesarios. Esta herramienta puede ser desde una libreta de apuntes o un cuaderno hasta una página de Excel. Solo recuerda que esta herramienta debe de estar disponible en todo momento para que puedas hacer revisiones y registros.

2° Registrar la información. En la herramienta hay que registrar toda la información de nuestros gastos e ingresos en un mes. Para ello es conveniente disponer de dos columnas a fin de indicar en cada una el dato que corresponda. Antes de hacer las inscripciones, tómate el tiempo necesario para hacerlo lo más preciso posible.

3° Identificar los ingresos. Es importante que al registrar tus ingresos sepas discernir entre los que son tus ingresos fijos (sueldo, pensión de jubilación, dinero por otras rentas) y los ingresos variables (horas extras, comisiones, premios, inversiones, trabajos independientes, colaboraciones, etc.). Esto te permitirá tener una idea más acertada de cuánto dinero realmente logras percibir.

4° Identificar los gastos. Este el paso más complejo, porque deberás de ser lo más riguroso posible. La idea es que escribas tus gastos fijos (alquiler o hipoteca, servicios básicos, mensualidad escolar, impuestos del hogar, impuesto vehicular, transporte y gasolina, tarjetas de crédito), pero también y de la forma más certera tus gastos variables (alimentación, aseo y limpieza, útiles de estudio) y tus gastos extras (regalos, viajes, vacaciones, cines, salidas, ocio, entretenimiento, etc.). Si te apegas a esto, podrás realmente observar tu nivel de gasto.

5° Gestionar el presupuesto. Una vez que ya tengas en números tus ingresos y gastos, deberás hacer un balance. Si tus gastos superan a tus ingresos, estás en rojo, en déficit, por lo que debes de hacer un recorte en gastos variables o extras o aumentar los ingresos para equilibrar tus finanzas. Sin embargo, si el balance indica lo contrario a esta primera situación, el dinero restante en ingresos puedes y debes destinarlo al ahorro (entre 5% y 10% de tu sueldo) que bien podrá servirte para futuras inversiones.

Si te sirvió esta publicación para tener más claro el para qué elaborar un presupuesto personal o familiar te pido que nos regales un like en esta página y en mi página de Facebook ; si gustas dejar un comentario en esta página o en Facebook te enviare una herramienta en Excel para que lleves a cabo tu presupuesto y sea más fácil gestionarlo.  De igual manera me puedes enviar un correo a smadrigal@gmail.com y te enviare la herramienta.
También si te interesa asistir a nuestros Talleres de Eficiencia Personal en donde manejamos el uso de esta herramienta y como gestionarla correctamente escríbenos a la misma dirección de correo electrónico, para darte fechas, lugares y demás detalles.

Gracias por leer y espero sea de mucha utilidad.

Conocimiento que se adquiere y no se practica en las próximas 24 horas se pierde.



Lic. Sergio A. Madrigal

Artesano de Efectividad Personal

lunes, 27 de junio de 2016

Optimismo e innovación; igual a una mentalidad positiva.

Aldous Huxley, filósofo y escritor ingles conocido mundialmente por su libro “Un mundo feliz”; utilizaba constantemente la frase: “La experiencia no es lo que te sucede, sino lo que haces con lo que te sucede”.

Como enfrentamos la vida define la satisfacción que obtenemos en ella, buscar un armonía entre lo que pensamos, sentimos y hacemos; es en definitiva lo que detona nuestra capacidad para ser felices.

Stephen Covey plantea un análisis de esta situación en lo que el llamo el “Principio 90/10”; ¿Cuál es este Principio?  El 10% de la vida está relacionado con lo que te sucede... El restante 90% está determinado por lo forma en que reaccionas a eso que sucede...

¿Qué quiere decir esto?  Nosotros realmente no tenemos control sobre el 10% de lo que nos sucede.  No podemos evitar que el automóvil se descomponga, que el avión se retrase, que nos sorprenda la lluvia, que un automovilista pueda obstaculizarnos en el tráfico.  El otro 90% es diferente. Solamente tú lo determinas.  ¿Cómo?... Con tu reacción hacia cada situación que se te presenta en la vida, favorable o no.

¿Cómo podemos controlar nuestras reacciones?  La respuesta es sencilla; trabajando en nuestros hábitos.  Los hábitos son simples elecciones que hacemos en determinados momentos. Después dejamos de pensar en ellas, aunque continuamos haciendo frecuentemente lo que una vez decidimos. Curiosamente, a veces no somos capaces de recordar el razonamiento que nos llevó a tomar la decisión que generó el hábito.

Esas pequeñas elecciones no parecen importantes en sí mismas, pero el conjunto de todas ellas determinan, con el tiempo, cómo comes, cómo hablas con tus hijos, cómo gestionas tus ahorros, cómo organizas tu trabajo, si haces ejercicio o no, etc. Una infinidad de pequeños detalles que ejercen un gran impacto en todos los aspectos de tu vida, desde tu salud hasta tus relaciones, pasando por tu productividad.

Los hábitos se pueden cambiar; si eres capaz de entender cómo funcionan, podrás actuar sobre ellos con más posibilidades de éxito. Y funcionan en ciclos de tres pasos:

1) Primero se produce una señal, un detonante que avisa a tu cerebro para que seleccione el hábito correspondiente y se ponga en modo automático
2) Después se desarrolla una rutina, que puede ser mental, emocional o física.  
3) Al final hay una recompensa, que ayuda a tu cerebro a recordar ese comportamiento para el futuro.

Si pensamos en lo anterior podemos caer en cuenta que tenemos la capacidad de poder tener control sobre cómo reaccionar ante las diferentes situaciones que se nos presentan en la vida; que no es cuestión de azar si no de afán.  Esto nos da certidumbre, y la certidumbre genera una mentalidad positiva, ya que pone las cosas en nuestras manos más que en las eventualidades.

Debemos darnos cuenta que nosotros tenemos la mayoría de las variables en nuestro control si así lo decidimos, ser optimistas de poder lograr buenos resultados a través de nuestros hábitos, poniendo en marcha mejores estrategias para obtener mayores resultados es decir innovando, ya que si no seguimos buscando ser mejores cada día, nuestros resultados no variaran, y aunque ellos sean satisfactorios en este momento, pueden llegar a atraparnos en la ilusión de una zona confortable en la que llegado un futuro puede dejarnos fuera de un flujo generador de satisfacción.





Por: Sergio A, Madrigal
Estratega de Efectividad Personal

lunes, 23 de febrero de 2015

La Fuerza de Gravedad de los Hábitos.

Quiero platicar con ustedes de la importancia de ponernos en acción en pertinencia de lo que voy a llamar nuestro espacio interior.  En orden de poder crear los cambios necesarios para una exitosa mejora de hábitos, primero debemos crear cambios en nuestro espacio interior.

El pensar siempre precede al hacer, y sin son cambios en tu estilo de vida lo que persigues, el meollo del asunto reside en que: Tu nunca te convertirás en la persona que quieres ser, manteniéndote como la persona que eres.

Hay una fuerza, como la fuerza de gravedad que mantiene a los cuerpos celestes de menor masa atraídos a los de mayor masa, en los hábitos, que tienen esa fuerza para mantenernos atados a ellos.



La gravedad también es definida como El estado o condición de estar grave, estar en peligro o sentirse amenazado.

Esta definición me hace pensar de igual manera, lo peligroso y amenazante que puede ser mantener hábitos negativos.  Se me ocurre que la fuerza de gravedad de la tierra es muy parecida a la fuerza en que nos mantienen atrapados algunos hábitos.

Esto es uno de los mayores obstáculos para lograr nuestros objetivos, es por ello que muchas personas fallan en liberarse de esta fuerte e implacable fuerza de los hábitos negativos.

Lograr un balance en todos los aspectos de nuestras vidas nos provee del ritmo necesario para vencer la fuerza que nos mantiene atado a esta fuerza de gravedad.  Necesitamos balance si queremos encontrar paz, armonía y alegría en nuestra vida.   Además de una buena nutrición, ejercicio, trabajo y diversión, el balance es definitivamente lo que se necesita para encontrar el centro y mantenerte en un curso estable.

El problema es que la fuerza de estos hábitos negativos interfiere con tu deseo de balance.  La fuerza de los hábitos es lo que devuelve a las personas a los viejos y negativos comportamientos de auto derrota. Los hábitos negativos son el enemigo del cambio.

El balance de Mente, Cuerpo y Espíritu, solo se logra monitoreando nuestros progresos constantemente, manteniendo el control de lo que pensamos y hacemos, manteniéndonos enfocados, ya que ahí se encuentra la energía para vencer esta fuerza de gravedad.

Si buscas ayuda en esta tarea, visítanos en My Best Self Wellness Center, donde un grupo de profesionistas estamos para acompañarte en esta hazaña.

Te deseo éxito

Sergio A, Madrigal

Coach de Efectividad Personal

Citas: (686) 170 7235